AUMENTA EN UDEG NÚMERO DE ESTUDIANTES INDÍGENAS

Se sumaron 101 a educación superior
 
La cifra de los estudiantes indígenas de nivel superior que se incorporaron a la Universidad de Guadalajara en este calendario escolar 2015-B ascendió a 101, que supera los números que se habían dado con anterioridad –78 el más alto-, de acuerdo con las estadísticas que lleva la Unidad de Apoyo a Comunidades Indígenas (UACI), de la Coordinación de Vinculación y Servicio Social (CVSS).
 
La maestra Tania Flores de la Torre, del Programa de Apoyo Académico a Estudiantes Indígenas, precisó que en la cifra puede haber dos aspectos: que hay una mayor incorporación y que más alumnos están registrando su origen indígena.
 
Las comunidades a las que pertenecen son diez, aunque la mayoría corresponden a tres de ellas: wixaritari –principalmente–, nahuas y purépechas. Hay también estudiantes de los pueblos indígenas: mixe, mixteco, otomí-tepehua, tének, tlapaneco, triqui, zapoteco y además, dos que no registraron su comunidad.
 
La mayoría se incorporó a los centros universitarios del Norte (CUNorte), 67 –que es el más cercano a la sierra wixárika y que cuenta con una política de acción afirmativa, es decir, con una ponderación distinta–; y ocho en el de Costa Sur (CUCSur) –el más cercano a la región de los nahuas–.
 
En cuanto a los centros universitarios temáticos, en el de Ciencias de la Salud (CUCS) ingresaron seis –es de los que recibe mayor cantidad de solicitudes, por las necesidades de las regiones indígenas–; al de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA) se incorporaron cinco y al de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI), tres. El resto de los centros universitarios tuvieron cero, uno o dos admitidos.
 
Estos estudiantes indígenas de nuevo ingreso –que se suman a los que ya encuentran en otros niveles– están entrando a diferentes centros universitarios y diversificando sus carreras de licenciatura; tres se incorporaron a posgrado.
 
Flores de la Torre resaltó la importancia de la coordinación con los centros universitarios para ofrecer los cursos de preparación para examen de admisión, avanzar en estrategias para que los alumnos estén bien preparados o nivelados, en el establecimiento de políticas de acción afirmativa, crear becas para recién ingresados, pues las gubernamentales empiezan en semestres posteriores y construir más albergues y establecer guarderías donde más se requiera.
 
Por la educación ambiental
 
Entre los tres estudiantes que se incorporaron a la maestría en Educación Ambiental del CUCBA está Hermes Lustre Sánchez, bióloga de origen zapoteco que trabaja en el Jardín Botánico Regional “Cassiano Conzatti” del Instituto Politécnico Nacional (IPN) Unidad Oaxaca, quien señaló en entrevista que escogió este posgrado porque “me apasiona, llevo cuatro años trabajando en torno al tema y porque al ser a distancia me permite seguir trabajando”.
 
La estudiante, que siempre tuvo el apoyo familiar y becas desde la secundaria, dijo que llegar a la licenciatura fue complicado sobre todo por los recursos económicos; precisó que los principales apoyos se requieren precisamente en el ámbito económico –por los pasajes y la alimentación–, así como en asesoría para  elegir y seguir la carrera. Con una sonrisa amplia y profunda la estudiante resaltó, “siempre se puede si es lo que uno quiere”.