| Estudios sobre periodismo: un mar a descubrir | |||||||||||
Mujeres buscan dignidad en los dos lados de los medios |
|||||||||||
| Francisco Sant Anna |
Ni tchutchuca, ni cachorona.(1) El trato que ellas desean es de igualdad y respeto profesional. Diariamente, mañana, tarde, noche y hasta de madrugada, un ejército de 300 000 mujeres(2) corre en todo el mundo en busca de acontecimientos que puedan generar noticias. No importa si se trata de las reporteras maritacas(3) de las radios comunitarias del Amazonas o las elegantes reporteras de video que cubren Wall Street, para las grandes cadenas transnacionales de televisión. Todas ellas tienen en común una misma realidad: la búsqueda de un espacio en el mercado laboral, igualdad de oportunidades, reconocimiento de su capacidad, es decir, el fin de la discriminación de género. En todo el mundo existen cerca de seiscientos mil periodistas;(4 )de ellos, prácticamente la mitad son mujeres. La distribución, aún así, no es tan equitativa en todos los países. En la desarrollada Bélgica o en la agitada Indonesia sólo tres de cada diez profesionales son del sexo femenino. En México, Bulgaria y Estados Unidos el porcentaje de mujeres puede aproximarse a 70 por ciento.(5) Una significativa parte de los profesionales de la prensa del mundo corresponde a América Latina. Seríamos más de cien mil profesionales en actividad; la mayoría en Brasil, Argentina y México; sin embargo, este hecho prácticamente no ejerce autoridad en el flujo global de informaciones. Predominan siempre las noticias elaboradas y enviadas por las grandes agencias transnacionales de noticias, en menoscabo de las producidas por los conductores nacionales. En la región latinoamericana, las mujeres también se hacen cada vez más presentes. No existe un registro seguro, pero se estima que cerca de la mitad de los aproximadamente cien mil comunicadores latinoamericanos son del sexo femenino. Por lo tanto, sumarían alrededor de cincuenta o sesenta mil latinoamericanas en condición de reporteras, editoras, pauteiras,* columnistas, etcétera, y este número, sin duda, tiende a incrementarse. Basta ver el perfil de los estudiantes universitarios que están en los cursos de comunicación social. |
||||||||||
| Periodista de la televisión del Senado de Brasil y profesor de teleperiodismo en Brasilia, Brasil. Como vicepresidente de la Federação Internacional dos Jornalistas (FIJ, Federación Internacional de Periodistas), coordinó la Primera Conferencia Latinoamericana de Mujeres Periodistas. Entre 1996 y 1998 fue vicepresidente de la Federación Latinoamericana de Periodistas (Felap) y coordinador de la Comisión de los Trabajadores de Comunicación Social de Mercosur. chicosantanna@hotmail.com | |||||||||||
| Traducción: Teresa de Jesús Tovar Peña, profesora investigadora del Departamento de Estudios de la Comunicación Social, Universidad de Guadalajara. | |||||||||||
| * N. del T. Una versión en el idioma portugués se encuentra en la siguiente dirección electrónica http://tver.zip.net/artigo-midia46.htm | |||||||||||
|
Datos de 1998, levantados por la Federação Internacional de Periodistas (fip), demuestran que también entre nuestros países vecinos existen disparidades en la oferta de vacantes de trabajo. En Paraguay y Perú, por ejemplo, por cada siete hombres contratados, los medios de comunicación sólo ofrecían empleo a tres mujeres. En ese escenario de América Latina, Brasil responde por la mitad de las cifras. Desde la década de los treinta, cuando se comenzó a expedir permiso profesional para periodistas, más de sesenta mil personas obtuvieron la autorización laboral. Se calcula en cuarenta mil el número de periodistas activos en el país.(6)
Todo un batallón de hombres y mujeres En 1996, el Ministerio de Trabajo informó que cuatro de cada diez periodistas eran mujeres. Diez años antes, las mujeres periodistas representaban 36 por ciento. En 2000, en Brasilia, capital de Brasil, una investigación del Sindicato dos Jornalistas do Distrito Federal (Sindicato de Periodistas del Distrito Federal Brasileño) reportó una distribución de 55 por ciento hombres y 45 por ciento mujeres.(7) En todo el país, en el mercado de trabajo tradicional por ejemplo, redacciones de radio, televisión, periódicos y empresas de asesoría de prensa, nuestras colegas están más concentradas en la prensa escrita, 40.3 por ciento; y en las actividades denominadas extra-redacción (como empresas de asesoría, productoras de video, consultorías, entre otras), 39.2 por ciento. Ahora bien, las emisoras de radio y televisión absorben apenas dos de cada diez mujeres periodistas, pero es en los medios electrónicos en los que se verifica la mayor disputa por el mercado entre los sexos: 46.65 por ciento para las mujeres y 53.35 para los hombres.(8) Las mujeres periodistas son muchas, pero muy poco se conoce sobre su realidad. Sin embargo, no es una deficiencia sólo brasileña. Tanto es así que la Federação Internacional dos Jornalistas (fij) y la Unesco realizaron en junio, en Corea del Sur, la Primera Conferencia Mundial de Mujeres Periodistas. Se llevaron a cabo reuniones preliminares: la de Asia fue en noviembre de 2000, en Tokio, y la de América Latina en Brasilia, del 3 al 6 de mayo de 2001, a cargo del Sindicato dos Jornalistas do Distrito Federal, con apoyo de la Unesco. Cerca de trescientas periodistas de 17 países de América Latina y del Caribe convirtieron a Brasilia en la capital latinoamericana de la mujer periodista. Dos líneas básicas orientaron los debates. Por un lado, los problemas de la mujer periodista como trabajadora: doble jornada laboral, discriminación, asedios, beneficios sociales, oportunidades, protección a la maternidad, temas casi siempre limitados a las conversaciones corporativas, por lo que la conferencia puede contribuir a una mayor concientización de la sociedad. En Brasilia, por ejemplo, se comprobó que 68 por ciento de las periodistas trabajan más de siete horas por día, a pesar de que el estatuto respectivo prevé una jornada profesional de cinco. En cuanto al sexo masculino, el porcentaje de los hombres que poseen jornada laboral excesiva es menor: 58 por ciento. El grado de mujeres separadas, con matrimonio deshecho, es mayor que el de los hombres.( 9) Las memorias de la conferencia se encuentran en fase de impresión; las exposiciones de los participantes demostraron que la mujer periodista sufre, incluso, discriminaciones en cuanto al contenido de los reportajes. Temas considerados de mayor complejidad o que potencialmente tendrían mayor impacto en la opinión pública son canalizados una forma de privilegios a sus compañeros del sexo masculino. Lo estético, sobre todo en la televisión, es otro modo de segregación. Mujeres negras, gordas, o consideradas feas, que no responden al estándar anglocaucasiano no encuentran tanta oportunidad de trabajo de reporteras en emisoras de televisión como las que sí atienden a los patrones estéticos establecidos por machismo. En la capital de Brasil que posee una mayor concentración per capita de periodistas por habitante, un profesional por cada 400 habitantes se encontró una ligera diferenciación salarial. Los datos son locales, pero no sería del todo absurdo tomarlos como un retrato nacional. En términos económicos, hay más mujeres ganando el salario mínimo profesional, con un ingreso cercano a los 400 dólares americanos. De cada cien mujeres periodistas, seis se ubican en este rango. Ahora mismo, entre los hombres eso equivale a cuatro por ciento. En el tope de la pirámide salarial existen más hombres que mujeres; ahora bien, en términos de porcentaje no se hallan tan distantes. Por encima de los 2 100 dólares americanos se encuentran 25 de cada 100 hombres periodistas; en lo que se refiere a las mujeres, éstas representan 21 por ciento.( 10) La diversidad de protección laboral es igualmente significativa, lo mismo que en ámbitos internacionales. En la India se guarda una licencia por maternidad de noventa días en Brasil es de ciento veinte días. En Taiwan existen indicios de que las mujeres periodistas no gozan de preferencia en caso de promociones para puestos laborales más importantes. En la Conferencia de Asia, las australianas alegaron que, aunque representan la mitad del plantel, no tienen voz en las decisiones editoriales y el enfoque periodístico continúa siendo machista y discriminatorio. La Conferencia de Brasilia buscó describir este cuadro de los 21 países que forman la región. Los resultados preliminares pueden ser consultados en el sitio www.sjpdf.org.br. Sin embargo, la intención era ir más allá de la realidad de las obreras de la información. Se buscó hacer un análisis sobre el enfoque dado por los medios cuando la mujer es la noticia. ¿Qué imagen sobre la sociedad y sobre la propia mujer, sea periodista o no, se exhibió con motivo de la transmisión de las tinas de baño mediáticas (11) del domingo, o las boquitas en la botella(12) de las popozudas? (13) ¿O qué representa para nuestras sociedades y culturas las campañas publicitarias que potencializan la sensualidad de las modelos en detrimento del contenido del producto a ser consumido? ¿Qué tipo de sociedad están ayudando a construir las mujeres, en cuanto profesionales de la comunicación? ¿Tanto hombres como mujeres estaremos trabajando por una sociedad más justa o contribuyendo más bien a una estereotipación aún más acentuada? El campo es muy amplio. La Conferencia Mundial de Mujeres de Pekín abrió una puerta hacia una larga caminata y dejó claro que las mujeres como ciudadanas, como trabajadoras, requieren, ante todo, organizarse. Éste es el otro punto débil. En África, el promedio de mujeres periodistas involucradas en actividades sindicales o de otra forma de representación profesional no llega a 20 por ciento.(14) Asimismo, en Brasilia, considerada por los sociólogos como una ciudad con alto nivel de concientización política, las mujeres se comprometen menos con sus entidades representativas. De los casi cuatro mil profesionales de la prensa de la capital federal, sólo 34 por ciento de los hombres no se asociaron al Sindicato dos Jornalistas do Distrito Federal. Entre las mujeres la no participación es mayor, 46 por ciento, y el porcentaje se eleva en la misma proporción en que se reduce la edad de las profesionales.(15) Las exposiciones de las delegaciones latinoamericanas indicaron que existe una separación de los asuntos femeninos en las pautas reivindicatorias sindicales y gremiales. Los sindicatos no darían prioridad a cuestiones de naturaleza estrictamente femenina dentro de las relaciones de capital y trabajo, lo que provocaría el desinterés por las organizaciones representativas de clase. El diagnóstico apuntó también que el pequeño involucramiento en las cuestiones corporativas es también un reflejo del bajo nivel de participación de las mujeres, de manera general, en los asuntos políticos y nacionales de sus países. Se exigió un programa inmediato para la formación de mujeres líderes a fin de modificar este cuadro sindical latinoamericano. La Conferencia Latinoamericana de Mujeres Periodistas fue un llamado a todos los interesados hombres y mujeres, estudiantes y profesionales, ong y gobiernos a reflexionar sobre la temática. Una oportunidad de edificar en este inicio de milenio una nueva comunicación, constructiva, volcada hacia la sociedad civil, que no discrimine ni a quien consume la información ni al que la produce. La tarea es un gran desafío, principalmente en un momento en que la globalización significa pérdida de identidades culturales, pérdida de la capacidad de toma de decisiones en el ámbito local y la magnificación del lucro, del capital, sobre cualquier otro valor.
Notas 1 tchutchuca y cachorona son términos creados por el grupo musical funk Boi do seu Tigrão, de la ciudad de Río de Janeiro y rápidamente popularizados en Brasil; clasifican a las mujeres en función de su apariencia estética y su comportamiento durante las actividades sexuales. El primero de ellos describe a la mujer como una adolescente, bonita, sincera; mientras que el segundo hace alusión a una mujer sexualmente más madura y abierta a aventuras sexuales sin mayores preocupaciones. N. del T. Los ritmos funky surgieron en Río de Janeiro por los años setenta en los bailes de los suburbios, de connotación negra, que sucedieron a los "bailes de Pesada" de la zona sur. Sin recursos y sin acceso a los grandes salones de espectáculos de la zona sur, estos bailes se llenaron de sentido en los terrenos baldíos, en los salones de los alrededores de Río y en los espacios públicos donde se llevaban a cabo. 2. Datos reportados por la Federação Internacional dos Jornalistas (FIJ) con motivo de la Primera Conferencia Mundial de Mujeres Periodistas realizada en Corea en junio de 2001. 3. Reporteras maritacas son las mujeres mestizas de la Región Amazónica del Brasil incluidas en una red de radios comunitarias que operan. Maritaca es una denominación local de un pequeño papagayo. 4 Datos de la Federação Internacional dos Jornalistas (FIJ) con motivo de la Primera Conferencia Mundial de Mujeres Periodistas realizada en Corea en junio de 2001. N. del T. Persona que traza las pautas de la redacción periodística a los reporteros. Esta responsabilidad en México encuentra un poco de mayor semejanza a la función que en algunos casos realiza el jefe de redacción o el jefe de sección. Pauteira es una figura diferente . 5 Federação Internacional dos Jornalistas, Anais da I Conferência Asiática de Mulheres Jornalistas, Tokio, 2000. 6 Ministério do Trabalho do Brasil. Relaço Annual de Informaçes Sociales, edición de 1999. 7 Sindicato dos Jornalistas Profissionais do Distrito Federal, NR-Boletim Informativo, edición diciembre de 2000, Brasilia. 8 Ministério do Trabalho do Brasil. Relaço Annual de Informaçes Sociales, edición de 1999. 9 Sindicato dos Jornalistas Profissionais do Distrito Federal, NR-Boletim Informativo, edición diciembre de 2000, Brasilia. 10 Idem. 11 Cuadro de un programa transmitido nacionalmente por la red SBT (Sistema Brasileño de Televisión), en el cual una modelo, por lo regular de belleza exuberante, vestida apenas con pequeños biquinis compite con un modelo masculino por rescatar un mayor número de jabones dentro de una tina de hidromasaje tipo jacuzzi. El programa alcanza los más altos índices de audiencia en todo el país y es presentado los domingos en el horario vespertino sin restricción de tipo de audiencia. 12 Nombre de la música del grupo Es elÉ Tchan, en cuya letra se resalta la capacidad de las mujeres bailando samba agachándose hasta la región pélvica para encontrar el cuello de una botella de cerveza. Música ubicada en el primer sitio de popularidad, que modifica el comportamiento de la mayoría de las adolescentes que pasaron a imitar las bailarinas del grupo; incluso hay concursos nacionales para ver quién imitaba mejor las cualidades de las bailarinas. 13 Término creado por la conductora Xuxa, responsable de un programa para niños y adolescentes, para identificar a las mujeres con nalgas más exuberantes. El término, inexistente en el vocabulario brasileño, gana una aceptación popular rápidamente, con uso en la música, programas de televisión, etcétera. 14 Cálculo realizado por la Federación Internacional de los Periodistas (FIJ) con motivo de la Primera Conferencia Mundial de Mujeres Periodistas realizada en Corea en junio de 2001. 15 Sindicato dos Jornalistas Profissionais do Distrito Federal, NR-Boletim Informativo, edición diciembre de 2000, Brasilia. |
|||
|
|||