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"Jalisco a futuro" ha sido el primer estudio de
futuro de largo alcance que se ha realizado en el estado, con
el propósito de conocer sus tendencias de desarrollo,
vislumbrar los escenarios alternativos susceptibles de ocurrir
en el futuro mediato y de largo plazo, y elaborar una propuesta
de desarrollo social. Por otra parte, fue el primer estudio de
esta naturaleza en México que incorporó como parte
sustancial del proyecto un estudio empírico de los valores
sociales que proporcionan identidad moral, cultural y política
a la sociedad.
Además de ser un proyecto pionero, permitió
innovar en el campo de los estudios prospectivos, al combinar,
de manera arriesgada pero original, diferentes metodologías
e integrar sus resultados en un cuerpo coherente y bien estructurado;
se puede constatar en el resultado: el libro Jalisco a futuro,
publicado por la Universidad de Guadalajara en 1999.
Los procedimientos comunes de la investigación social
(investigación de gabinete, encuestas y análisis
cualitativo) fueron amalgamados con metodologías prospectivas
de uso más o menos común (análisis estructural
y método Delphi), y con algunos elementos propios de la
planeación estratégica (análisis foda).
El estudio se completó con una encuesta estatal de valores.
De esta manera, la producción de información fue
profusa y adecuada para el proyecto.
La estructura del informe final fue ideada a partir de la
teoría de los sistemas sociales y, en particular, de la
sociología funcionalista de Talcott Parsons, sin restringirse
por ello a esta fuente conceptual. En la medida de lo posible
se intentó construir teoría al tiempo que se reconstruía
el objeto de estudio.
El propósito era que en todo momento la metodología
utilizada permitiera registrar fielmente la percepción
social de los jaliscienses, así como sus expectativas
hacia el futuro. Se puede afirmar que el proyecto de desarrollo
social con el que culminó "Jalisco a futuro"
fue construido por la sociedad misma y refleja la amplia diversidad
de intereses. Fue un instrumento adecuado para estudiar una realidad
social particular y explorar la percepción que de ella
tienen sus integrantes.
También permitió actualizar nuestro conocimiento
del estado en los distintos campos y brindó información
sobre áreas no exploradas de la vida social de Jalisco.
Constituye una experiencia de gran valor para la investigación
social de Jalisco, pues experimentó nuevos caminos para
producir conocimientos y proponer nuevas estrategias. Aportó
elementos valiosos para la toma de decisiones y la elaboración
de políticas públicas y, finalmente, contribuyó
a expandir el debate público sobre las alternativas de
desarrollo social de los jaliscienses.
Antecedentes
"Jalisco a futuro" nació de la preocupación
de un conjunto de empresarios jaliscienses, ante la sensible
carencia de un proyecto amplio de desarrollo social en la entidad
que marcara rumbo y certidumbre tanto al gobierno como a la sociedad.
A solicitud expresa de este grupo de empresarios, se elaboró
una primera propuesta de proyecto, la cual se afinó y
enriqueció con las sugerencias de distintos empresarios,
investigadores y líderes de opinión.
"Jalisco a futuro" partió de una constatación
sucinta de los vacíos en el conocimiento de la realidad
social, cultural, económica y política, así
como de los valores sociales del estado. Particularmente, se
consideró necesario el proyecto ante la práctica
inexistencia de estudios prospectivos.
Ninguno de los dos estudios similares que se habían
llevado a cabo lograron colmar estos vacíos. Por esta
razón, "Jalisco a futuro" arrancó evaluando
las aportaciones y las carencias de los proyectos "Jalisco
2000", elaborado por el Instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey (itesm), campus Guadalajara,
y "Jalisco a tiempo", a cargo de la Universidad de
Guadalajara, y en el cual tuve una participación decidida.
En la orientación del proyecto influyeron dos estudios
prospectivos que llamaron poderosamente la atención de
los empresarios. Uno de ellos fue el proyecto "Monterrey
2020", realizado por el itesm, campus Monterrey, y el otro,
el estudio "México 2020", de una empresa mexicana
de consultoría.
Pertinencia
El conocimiento de la realidad social de Jalisco es todavía
muy incompleto. Los estudios generales mencionados contribuyeron,
cada uno en su momento, a cubrir el vacío de información,
pero dejaron flancos importantes sin abordar.
Jalisco carecía de trabajos prospectivos fundamentados
que permitieran registrar la imagen del futuro deseado por la
sociedad, al tiempo que producía diversos escenarios de
desarrollo, con base en las tendencias observadas en los principales
rubros de la vida social del estado.
Por otra parte, hacía falta un estudio que incorporara
un análisis detenido de la dimensión cultural y
valorativa. La falta de éste impedía visualizar
de manera más completa las posibilidades del desarrollo
social, sobre todo si consideramos que las actitudes y los valores
sociales determinan también la viabilidad de cualquier
proyecto colectivo.
Metodologías utilizadas
Los estudios prospectivos usuales se basan en una extrapolación
de las percepciones y expectativas de un grupo de individuos
(como en el caso de "Monterrey 2020"); o bien, en una
proyección estadística de tendencias sociales (como
los clásicos, basados en el modelo de las investigaciones
del Club de Roma). Ambos son valiosos, pero incompletos.
Como los usuarios del proyecto demandaban un estudio de futuro,
se procedió a diseñar una metodología que
superara las limitaciones de los anteriores. Para ello se planteó
una investigación con tres vertientes: un estudio diagnóstico,
uno prospectivo y otro de valores. Esquemáticamente, éstos
intentaban responder a tres preguntas: cómo estamos; hacia
dónde vamos y dónde queremos ir; y cómo
somos.
El objetivo de "Jalisco a futuro" fue construir
una visión del futuro del estado, capaz de ofrecer un
sustento a los diversos esfuerzos por elaborar proyectos de desarrollo
social. Se buscó alimentar éstos de un conocimiento
más preciso de los anhelos de los jaliscienses, sus valores
constitutivos y las potencialidades de la entidad, derivadas
de los logros alcanzados y de las tendencias observables y probables
en los ámbitos de la economía, la política
y la cultura.
Para el diagnóstico se realizaron estudios independientes
sobre los sistemas político, social, educativo y económico,
así como de la administración pública. Además,
estudios monográficos sobre patrimonio cultural, población,
seguridad pública, cultura empresarial y finanzas públicas.
En cada uno se efectuó un balance de situación,
se identificaron problemas relevantes y se trazaron líneas
de evolución en los ámbitos considerados.
La prospectiva incluyó tres rubros: el futuro tendencial,
el futuro deseable y el futuro pesimista. El tendencial se obtuvo
de proyecciones estadísticas. Con este método se
perfilaron escenarios tendenciales, obtenidos por medio de los
modelos logísticos de crecimiento y competencia, aplicados
a series estadísticas disponibles, en cuestiones como
educación, población, producción, empleo,
vivienda, salud, elecciones, comunicaciones, producto interno
bruto o seguridad social.
El futuro deseado se dedujo de dos procedimientos paralelos.
Uno de ellos fue la aplicación de la metodología
del análisis estructural a grupos de expertos y actores.
En una sesión colectiva, una serie de expertos identificaban,
primeramente, los problemas relevantes de algún tema (desarrollo
cultural, por ejemplo), los cuales se jerarquizaban en función
de su urgencia de solución, mediante la técnica
del ábaco de Regnier. Después, los problemas más
urgentes eran sometidos al análisis en una matriz de impactos
cruzados, que permitía identificar los problemas relevantes,
ya no más urgentes, por su grado de influencia en el conjunto.
Agrupados en un plano cartesiano, se obtenían cuatro zonas
de problemas: un área de problemas causales relevantes
(que influyen mucho y son poco influidos); una de conflictos
(que influyen mucho y son muy influidos); una de subordinados
(que influyen poco y son muy influenciados), y una de salida
(que influyen poco y son poco influenciados).
En una segunda sesión, los problemas causalmente relevantes
fueron sometidos a la consideración de los actores (tomadores
de decisiones), para identificar las posibles combinaciones,
la disponibilidad de ellos y sus proyectos, y construir, como
resultado, escenarios probables y alternos. En las sesiones de
prospectiva participaron 310 personas, entre expertos, especialistas,
empresarios, funcionarios públicos y líderes de
opinión de Jalisco.
Para el futuro deseable se utilizó también el
método Delphi, consistente en un cuestionario destinado
a registrar "eventos portadores de futuro", aplicado
a 83 expertos. El cuestionario estuvo compuesto de 219 eventos,
agrupados por entornos y ámbitos. Los entornos fueron:
ecológico, económico, social, público y
cultural. Los expertos opinaron sobre la relevancia, la deseabilidad
y la probabilidad de ocurrencia de cada uno de los 219 eventos
incluidos.
Finalmente, el futuro pesimista fue construido por contraste
con el deseable y los horizontes identificados en los escenarios
tendenciales. Se consideraron para ello los opuestos semánticos
de los eventos deseados, los proyectos y las tendencias observables.
Por último, el estudio de valores consistió
en una encuesta estatal representativa. El número de casos
ascendió a 1 399, y el grado de confiabilidad fue de 95
por ciento con margen de error de + - cinco por ciento. El cuestionario
incluyó más de ciento treinta variables y fue diseñado
a partir del instrumento utilizado por la Encuesta Mundial de
Valores, con añadidos provenientes de otros estudios,
como la escala de valores finales/instrumentales de Milton Rokeach,
la escala de eficacia política de Paul Abrahamson, y un
número menor de ítems diseñados ex profeso
por los responsables del estudio de valores.
Resultados
Como resultado del proyecto se publicaron cuatro libros:
· Jalisco a futuro: construyendo el porvenir,
editado por el Centro de Estudios Estratégicos para el
Desarrollo, de la Universidad de Guadalajara (1999).
· Los valores de los jaliscienses, de Marco
Antonio Cortés Guardado y Cecilia Soraya Shibya Soto,
editado por la Universidad de Guadalajara (1999).
· El sistema político en Jalisco, de
Javier Hurtado, editado por el Centro de Investigaciones en Política
Comparada y la Universidad de Guadalajara (1999).
· Las paradojas del desarrollo social en Jalisco,
de Carlos Barba y Fernando Pozos, editado por el cucsh-UdeG (2001).
Impactos
La publicación de "Jalisco a futuro" generó
mucho interés en el gobierno de Jalisco, y diversas dependencias
gubernamentales lo consideran un instrumento importante para
el diseño de políticas públicas.
Por otra parte, sirvió para estructurar la agenda del
Tercer Congreso Empresarial de Jalisco, celebrado en Puerto Vallarta
a finales de 1999, en el que se discutieron los resultados del
proyecto y se dio a conocer la versión empresarial del
mismo: "Jalisco a futuro: metas ambiciosas, peligrosas
pero sustentables".
"Jalisco a futuro" sigue siendo un referente útil
para los diferentes estudios e investigaciones que se realizan
en la entidad, y un instrumento de consulta para funcionarios,
empresarios y líderes de opinión.
Bibliografía
ITESM. Jalisco 2000. Guadalajara: itesm, 1993.
CEED-UdeG. Jalisco a tiempo: hacia una estrategia regional
de desarrollo sustentable. Guadalajara, 1994.
______ Jalisco a tiempo: doce propuestas para el desarrollo
sustentable de Jalisco. Guadalajara, 1995.
______ Jalisco a tiempo: estrategias para una sociedad
sustentable. Guadalajara, 1996.
Cortés Guardado, Marco Antonio. Integración
y conflicto social en Jalisco. Universidad de Guadalajara,
1997.
INEGI. Censos de población y vivienda, 1970, 1980,
1990 y 1995.
______ Anuarios estadísticos del estado de Jalisco.
Parsons, Talcott. El sistema social. Madrid: Alianza
Universidad, 1984.
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